lunes 2 de julio de 2007

Primera experiencia

He de decir que la emoción de la primera vez con el Wii no fue tan grande como lo hubiera sido de haberlo tenido en noviembre o en enero. Para el tiempo de vida de una consola de videojuegos la diferencia es tan grande como tener sexo por primera vez a los 16 o a los 28 años.

Pero bueno, lo primero que hice fue sacarlo de la caja. Dos grandes manuales, cientos de folletos, muchas piezas de plástico que no supe para qué eran hasta que leí el manual.

No fue difícil conectarlo a la tele. Sólo fue cuestión de enchufar cada cable donde encajara y encenderlo. Me topé con la sorpresa de que el Wiimote no funcionaba, pues había olvidado conectar la sensor bar.

Una vez arreglado, comencé por explorar toda la configuración del sistema. Lo puse en español, la hora y fecha correctas, la localización el tipo de TV, el tipo de audio, la conexión a internet, actualizar el firmware.

Después me puse a explorar los canales y no encontré el canal de internet. Más tarde consultando en Google, vi que había que bajarlo. Hice mi primer Mii.

Por supuesto, mientras exploraba las configuraciones y canales, estaba ansioso por comenzar a jugar. Inserté el Wii Sports.

El primero juego fue el Tennis. Las gráficas me decepcionaron. Si los Miis estuvieran echos con bolas de plastilina y la cancha con una caja de zapatos hubiera sido gráficamente más interesante. Pero bueno, el chiste era probar. He de confesar que todo el movimiento de jugar con el wiimote agrega mucha diversión. Es tan divertido como jugar Pump it Up.

Lo siguiente que pensé fue probar un juego de verdad.

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